Palmitas está rodeada por los cuatro costados de plantaciones de soja

La Junta Departamental de Soriano se comprometió a promover una jornada para discutir el tema de los agrotóxicos, los cultivos transgénicos y sus consecuencias para la salud humana. Este compromiso
surgió tras la visita que realizaron al deliberativo departamental dos representantes de RAP-AL (Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina).

ALDO ROQUE DIFILIPPO - MERCEDES - La Republica, 16 junio 2006

Esta jornada que promoverá la Junta Departamental de Soriano apuesta a convocar a todos los sectores involucrados en la producción agropecuaria y de la salud, para debatir el tema de los transgénicos y
especialmente de los agrotóxicos que se utilizan para fumigar, en virtud de las denuncias surgidas en la localidad de Palmitas. En dicha localidad ,se denunció que aviones fumigaron a escasos cuatro metros de
viviendas, algo que podría acarrear consecuencias en la salud de los pobladores de dicha localidad.

Semanas atrás la directora Departamental de Salud promovió una reunión en la localidad de Palmitas intentando llevar calma a sus pobladores. Pero el pasado fin de semana dos representantes de RAP-AL visitaron
dicha localidad, y posteriormente fueron recibidos por la Junta Departamental de Soriano, en una sesión donde este controvertido tema fue discutido acaloradamente. Especialmente cuando participaron
directivos de la Asociación Rural de Soriano, o productores agropecuarios de Dolores, que defendieron los cultivos transgénicos y los agrotóxicos, con argumentos que fueron replicados por los
ambientalistas.

Encima de las cabezas
María Isabel Cárcamo y Flavio Pazos, integrantes de RAPAL-AL Uruguay, dialogaron con LA REPUBLICA, expresando que la problemática de los agrotóxicos es más grave de lo que podría suponerse, por los impactos
negativos en la salud animal y humana, y también porque genera un efecto acumulativo importante.

Flavio Pazos explicó que en Palmitas la situación es grave, en virtud de que "uno entra a Palmitas y tiene el liceo y en el fondo tiene un plantío de Soja.

La propia Palmitas está rodeada por los cuatro costados de plantaciones de soja.

Es muy difícil que eso se fumigue sin que a la gente de alguna forma no le afecte". María Isabel Cárcamo recordó que existe una reglamentación del MGAP que establece que por lo menos debe existir una
distancia de 500 metros con el centro poblado para poder fumigar.

"Las fumigaciones se estaban haciendo por encima de las cabezas de las personas, y sabemos que se utilizan grandes cantidades de agrotóxicos.

Los agrotóxicos son veneno, matan los yuyos o matan los insectos. Estamos hablando de veneno que se le está echando a la gente", remarcó Cárcamo, mencionando que los efectos en la salud humana van desde
complicaciones respiratorias hasta efectos cancerígenos.

Para Flavio Pazos el inconveniente es que si bien existe una normativa que impide que se fumigue a menos de 500 metros de un centro poblado no existe un organismo del Estado que controle ya que "hay varios
ministerios que tienen distintos grados de competencia a distinto nivel en el tema agrotóxicos.

Cada uno controla alguna parte en el ciclo de vida del agrotóxico, y al final no se sabe bien quien es el responsable, quien tiene que aplicarle la sanción a quien, cuando y por qué. Se pasan la pelota de
una órbita del Estado a la otra". Agregó que esta denuncia efectuada por las fumigaciones realizadas en Palmitas estaría "en Jurídica del MGAP, pero estaría bueno saber si va a salir de Jurídica antes de que
llegue la nueva siembra de soja dentro de unos meses".

¿Qué hacemos con los envases?
Otro de los problemas que surge de la utilización de agrotóxicos son los envases que se utilizan, ya que una vez vaciados no pueden ser utilizados para ningún otro fin, en virtud de que los productos
químicos que lo componen no son biodegradables.

Algo que preocupa a los ambientalistas, tal como lo explicó Cárcamo: "Vimos en Palmitas a una chiquilina chica que llevaba en bicicleta un envase de agrotóxicos.

Eso es un problema muy grave, porque en Uruguay hay 300 mil toneladas de envases de agrotóxicos y cada vez va a haber más. Esto está dicho por autoridades del MGAP. Ahora se ven esparcidos en el campo". *