Alimentos orgánicos: más sanos, ricos y nutritivos

Un reciente artículo de “Beyond pesticides” da cuenta de una revisión bibliográfica que abarca alrededor de 150 estudios científicos llevada a cabo por el Centro de Cultivos Orgánicos (TOC por su sigla en inglés) de Estados Unidos (1). El trabajo se centró en estudios sobre los componentes nutritivos de los alimentos orgánicos y la manera de cultivarlos. El TOC encontró que una dieta balanceada y alimentos orgánicos, antes y durante el embarazo pueden significar reducir las posibilidades que el niño tenga sobrepeso, sea obeso o desarrolle diabetes.

Estos estudios toman en cuenta de qué manera una dieta balanceada orgánica (producida sin agrotóxicos ni fertilizantes sintéticos) puede contribuir al desarrollo saludable. El informe también examina como las enzimas encontradas en los alimentos orgánicos pueden enlentecer e incluso revertir aspectos del proceso del envejecimiento.

El artículo de “Beyond pesticides” sostiene también que según la revisión del TOC el tiempo más crítico del crecimiento del bebé es entre el periodo de la concepción hasta los primeros años de su crecimiento y es en este periodo donde se pueden dar las pautas para establecer la salud a lo largo de la vida. Una dieta balanceada rica en frutas y verduras orgánicas ayuda a establecer una preferencia por el sabor a los alimentos, promueve conductas e impide la exposición a alrededor de 180 agrotóxicos conocidos que aumenta el riesgo al desarrollo de anormalidades.

Además el informe revela que una dieta de alimentos orgánicos antes y durante el embarazo puede ayudar al feto a desarrollar un sistema endocrino sano, que regula la función del metabolismo y la función de los tejidos. Los niños y los adultos con sistemas endocrinos sanos es más fácil que puedan controlar su peso, el azúcar en la sangre y tienen menos probabilidades que tengan que combatir la obesidad y la diabetes a lo largo de su vida.

Mientras tanto, la exposición durante los primeros años de vida a sustancias químicas conocidas como disruptores endocrinos, entre las que se encuentran algunos agrotóxicos usados en la agricultura convencional, puede trastornar el desarrollo del niño y generar problemas de salud en los años siguientes.

Siguiendo con la reseña de “Beyond pesticides” del trabajo realizado por TOC, dos de cada tres adultos norteamericanos son hoy gordos u obesos, y si las tendencias actuales continúan, la gran mayoría será gorda antes de 2048. Para combatir esta tendencia alarmante, el informe sugiere un modelo nuevo para la salud y el bienestar en las distintas etapas de la vida: una dieta con alimentos orgánicos altos en fibra y proteínas vegetales y bajos en carbohidratos, carnes y grasas saturadas. Sugieren además consumir frutas y verduras orgánicas, que contienen en promedio un 30% más de antioxidantes que sus contrapartes convencionales.

Finalmente en el estudio también se destacan dos recomendaciones importantes: amamantar al bebé por lo menos durante seis meses y adoptar una dieta basada en granos, porotos, aceite de oliva, ajo, hierbas frescas, pescados, mariscos y frutas.

Obesidad en Uruguay

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte entre adultos, pero se pueden prevenir con mucho éxito en la infancia. Una de las maneras es a través de los hábitos alimenticios e impidiendo la obesidad.

En el 2002 se dieron a conocer los datos de la primera encuesta sobre obesidad infantil en nuestro país. Se entrevistó a 886 niños y niñas de Montevideo y del interior urbano del país, de entre 9 y 12 años. Las conclusiones determinaron que 1 de cada 4 niños uruguayos, tiene sobrepeso u obesidad (26%) y uno de cada diez (9%) es obeso de riesgo médico.

La condición de madre diabética tipo 2, (diabetes de comienzo en la edad adulta) tiene 15,2 más posibilidades de ser obesos, especialmente en las niñas.

Los médicos que llevaron a cabo la encuesta concluyeron que con estas cifras se puede predecir un incremento de la diabetes tipo 2 y de enfermedades cardiovasculares en los próximos años (2).

Tiempo de actuar

Tanto los alimentos que se consumen a diario como los hábitos alimenticios son las razones fundamentales para crear un niño o niña obesa desde la cuna. La comida chatarra es cada día más frecuente en la mesa familiar.

Los cambios de hábitos alimenticios constituyen la primera etapa para encarar la obesidad infantil y la de los adultos.

Estudios realizados hace largos años han comprobado que los alimentos orgánicos ayudan a construir un cuerpo sano y saludable. Se sabe que son más saludables desde todo punto de vista, ya que no contienen residuos de agrotóxicos que envenenen lenta y silenciosamente nuestro cuerpo, son alimentos frescos y de estación, más sabrosos y nutritivos.

Enfrentar la obesidad y las enfermedades generadas por la misma, es deber de muchos actores sociales, entre los que se incluyen medios de comunicación, empresas y consumidores.

Sin embargo es deber de las autoridades velar por la salud de la población, por lo que promover y apoyar la producción de frutas y verduras sin agrotóxicos puede ser un buen comienzo.


María Isabel Cárcamo
RAPAL Uruguay
Mayo 2009

REFERENCIAS

(1) El documento completo puede ser consultado aquí:
Review Highlights Organic Benefits to Fetal and Child Development
http://www.beyondpesticides.org/dailynewsblog/?p=1776

(2) http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?pid=S0303-32952002000300008&script=sci_arttext