Mundo al revés puesto al derecho

¿Qué es el Mundo al Revés?

Es la primera cooperativa familiar uruguaya dedicada a la producción, industrialización y venta de productos lácteos orgánicos. Nacieron en 1985 en un rincón de Montevideo rural, y poco a poco se convencieron que debían sustituir la tecnología convencional por una alternativa menos dependiente de insumos importados, más cuidadosa por la preservación de los recursos naturales y más sana para los consumidores.

¿Por qué el nombre?

Porque hacen muchas cosas que están cuestionadas por "lo establecido" en el mundo actual:

- Porque con un campo de 40 hás dedicado a la producción lechera no vive una familia de nueve integrantes.
- Por que con la familia no se puede trabajar
- Porque los jóvenes no quieren nada con el trabajo del campo
- Porque para ser "rentables" hay que producir cada vez más y a menor costo
- Porque si no usas fertilizantes químicos no se puede producir
- Porque hay que utilizar etiquetas con mucho colorido y productos muy coloreados para poder vender
- Porque hay que gastar mucho en propaganda no importando el contenido de los envases ni la salud de los consumidores, ni los daños al medio ambiente , ni los precios de los productos ni la cultura de los productores y su calidad de vida.

Sin embargo a través de todos estos años han logrado mantener su tambo (establecimiento lechero) y posteriormente crear su fábrica de lácteos aplicando su métodología de trabajo basada en una producción orgánica.

En este momento producen alrededor de cuarenta productos y todos de altísima calidad:

- Los precios están dentro de lo que es el mercado y en algunos casos aún más baratos
- Sus productos son identificados con una sola etiqueta muy simple, ya que de la otra manera los costos los paga el consumidor
- Los envases son de vidrio y retornables, ya que de esta manera se le crea conciencia al consumidor acerca de la conservación del medio ambiente y los costos son incluso más bajos
- No se utilizan colorantes artificiales, conservadores ni aditivos innecesarios.

Si bien es cierto que el nombre no refleja que se trata de una lactería, en cambio sí describe la manera de ver su producción frente a los ojos de todo lo establecido.

El difícil comienzo

En el 1985 empiezan con el tambo después que la familia regresa de Buenos Aires con 5 hijos. Se ven enfrentados a un gran desafío, en un campo que había estado abandonado por alrededor de 10 años. Al cabo del año, envían por primera vez leche a CONAPROLE (Cooperativa Nacional de Productores de Leche). Sin embargo, no se trataba de algo sencillo, ya que la leche debía ser transportada en un triciclo hasta un lugar ubicado a 15 kms del establecimiento. Al principio la producción era de 200 litros por día. Las primeras 23 vacas fueron compradas en un remate, pero las pasturas eran aún insuficientes (el campo estaba todavía en gran medida cubierto de arbustos) y algunas de ellas murieron.

Lo cierto es que les llevó bastante tiempo encontrar el manejo adecuado del suelo para obtener un rendimiento sustentable de sus pasturas. El trabajo, la experiencia y la observación fueron lo que les permitió aprender y así fueron desarrollando su propia tecnología. Esto fue imprescindible, dado que el estado uruguayo no promueve, ni investiga, ni subsidia este tipo de emprendimientos basados en el no uso de agroquímicos. Para los técnicos del gobierno, esta gente estaba haciendo las cosas "al revés". ¡Cuánto tiempo, trabajo y dinero se habría ahorrado si el aparato estatal hubiera estado apoyando este tipo de enfoque agroecológico!

Tambo en plena producción

Cuatro años más tarde, el tambo se encuentra con una producción a pleno de 5000 a 6000 litros de leche por hectárea anual, cuando otros tambos en condiciones similares (convencionales), producen 2000 y 3000 litros de leche. En el 98 comienzan la fabricación de los productos lácteos. Tres años antes, una de las hijas decide capacitarse y concurre a la Escuela de Lechería. Finalizado su aprendizaje formal, comienza a autoeducarse en la producción de lácteos orgánicos, eliminando uno a uno todos los aditivos innecesarios que la industria convencional utiliza.

En 1997 son certificados como productores orgánicos, siendo los pioneros en la producción orgánica de leche en el país. En el 2001 dejan de vender leche a CONAPROLE y toda la producción se destina a la elaboración propia de productos lácteos. La fábrica es certificada como orgánica en el año 2002.

El significado de la "producción orgánica"

"La producción orgánica es mucho más que producir sin fertilizante; es una cantidad de conceptos que hacen a una forma de vivir". En "El Mundo al Revés" no hacen uso de los "medicamentos" veterinarios usuales, sino que utilizan la homeopatía. Lo que prima es un criterio preventivo: se pone un gran cuidado en el manejo de la alimentación y se da un tratamiento individual a cada vaca en el ordeñe. A cada una se le da su tiempo y sus necesidades son atendidas. El principio es que "si los animales están bien tratados, no se enferman". No se les administra ni hormonas ni antibióticos.

Su alimentación es a base de pasturas, donde no se utilizan fertilizantes químicos ni herbicidas, cuidando el suelo y sus propiedades.. El pastoreo es aprovechado al máximo, se trabaja con praderas rotativas, las vacas pastorean en pequeñas parcelas. De esta manera, el pasto tienen tiempo de regenerarse y el estiércol en convertirse nuevamente en parte de la tierra. Recién después de dos meses la vaca vuelve a comer en el mismo lugar. Esto requiere de mayor mano de obra, ya que hay que arrear las vacas al terreno señalado, pero también es más racional, ya que se produce un reciclaje de los nutrientes. La alimentación es complementada con maíz y en invierno se utiliza el heno, algo de grano, afrechillo, sorgo molido, siendo el autoabastecimiento el objetivo. Además en el manejo del agua se trata de minimizar el vertido de efluentes.

Ordeñando esperanzas

La cooperativa ha mostrado ser sustentable, tanto en lo social como en lo ambiental. En lo social, genera trabajo permanente para seis personas, vivienda para15, comida para otros tantos y el conjunto tiene las necesidades básicas satisfechas. En un tambo con similares condiciones que aplica la tecnología convencional impulsada por el gobierno se le da empleo a una persona, que es encargada del tambo y otra a medio tiempo para transportar la leche. Más grave aún, el sector lechero está en crisis. De 3000 productores en los últimos veinte años cada vez quedan menos. Al tambero cada vez se le paga menos y se le impulsa a que use el paquete tecnológico sin pensar en la contaminación de los suelos, agua y medio ambiente en general. La leche en el supermercado se paga a 9 pesos, pero el productor recibe sólo 3 y con el plus se financia la exportación de leche en polvo. Con esta política a los tamberos se les expulsa de su medio, creando más cesantía y se ven forzados a abandonar lo que ellos saben hacer. En ese contexto, se destaca aún más la sustentabilidad de "El Mundo al Revés", que ha sido capaz de generar empleo y ha podido mantener a una familia utilizando una tecnología alternativa en base a la producción orgánica.

Pero además, este emprendimiento es sustentable en el cuidado del medio ambiente: no utiliza agroquímicos en ninguna de las etapas de producción, con lo cual se minimizan los impactos de la producción sobre los recursos naturales (suelo, agua, flora, fauna). Al mismo tiempo, protege la salud de los consumidores, dado que sus productos no contienen elementos con posibles efectos nocivos del punto de vista sanitario.

Pero no todo son rosas

En estos momentos el país está sufriendo una grave crisis económica y no se alcanza a comercializar todo lo que se necesita para que la cooperativa siga siendo viable. Los productos son vendidos casa por casa, en ferias vecinales y a través de ONGs, pero no es suficiente. Entre los integrantes del grupo existe un rechazo a entrar en las cadenas de supermercados, ya que entienden que esto significaría desprestigiar los productos orgánicos, puesto que serían vendidos muy caros y los productores dejarían de ser los dueños de sus propios productos. Además, la política de los grandes supermercados consiste en hacer efectivos los pagos 45 o más días después de la entrega de los productos, lucrando así con la utilización financiera de los fondos adeudados a los productores. De esta manera se estaría entonces favoreciendo a las grandes cadenas de supermercados y dando más ganancias a los monopolios.

El mundo al derecho

Este tambo es un ejemplo en todo sentido y muestra, no sólo que la producción orgánica es viable, sino que es mucho más viable que el modelo de producción convencional, que está resultando en la continua desaparición de productores lecheros. Sin embargo, este tipo de producción sólo se podrá generalizar con el apoyo de todos quienes aspiran a un mundo social y ambientalmente sustentable. Porque por supuesto tiene enemigos muy poderosos: las grandes transnacionales de agroquímicos y de productos veterinarios, cuyas actuales ganancias podrían desaparecen en caso de adoptarse este modelo. Por otro lado, el estado (e incluso los centros de enseñanza agropecuaria) apoyan firmemente el modelo basado en agroquímicos. Cambiar esta situación no será tarea fácil. Pero es necesario y posible. Habrá que ayudar a poner nuevamente el mundo "al derecho", como lo vienen haciendo quienes dicen ser "El Mundo al Revés".

Minilactería Organica "El Mundo al Reves"
Cno Salaberry 4501
Tel/fax: (5982) 3111248
minilac@adinet.com.uy

Por María Isabel Cárcamo