En 8 años la tercera parte de la tierra del agro cambió de manos
Evolución. Entre los años 2000 y 2007 el precio promedio aumentó 220%

Laureano Buttenbender

En los últimos 8 años las tierras vendidas equivalen a la totalidad del área agropecuaria de Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano y Colonia, según datos oficiales. Más de la mitad la compraron Sociedades Anónimas.

Entre 2000 y 2007, el 31% de la superficie agropecuaria del país, 5,1 millones de hectáreas, cambió de manos en 19.377 operaciones de compraventa registradas en las que se pagaron US$ 3.866 millones, a un precio promedio por hectárea de US$ 761.

Estos datos están contenidos en el último trabajo realizado por la Dirección de Estadísticas (DIEA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y que fue presentado ayer con el título "Tierras de uso agropecuario: ventas y arrendamientos".

Las tierras vendidas en ese período equivalen a la totalidad del área agropecuaria de Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano y Colonia, y más de la mitad, 2.782 millones de hectáreas, fue adquirida por sociedades anónimas de las que se desconoce la nacionalidad e identidad de sus accionistas.

De los datos publicados en el informe -primero en su tipo en la historia del país-, se advierte que a partir de 2002 se comenzó a verificar un sostenido aumento del área vendida que se extiende hasta 2006 alcanzando
las 858.745 hectáreas, para luego caer en 2007 con un total de 675.826 hectáreas.

En cuanto a la evolución de los precios, en 2003 se quiebra la estabilidad de valores que se apreciaba desde 2000 y comienza a desarrollarse una tendencia creciente partiendo de un precio promedio por hectárea de US$ 420 en esa fecha hasta llegar en 2007 a US$ 1.432, año en que la venta de campos no acompañó la creciente suba de los precios.

Por escala. Algunas sorpresas surgen cuando la información comienza a abrirse teniendo en cuenta la escala de superficie de los padrones vendidos.

Más del 70% de las transacciones corresponden a campos entre 10 y 200 hectáreas. En términos de superficie y monto, la prevalencia está en el rango que va de 501 a 1.000 hectáreas, en el que se acumula el 23% del área vendida por un monto total de US$ 835 millones, casi el 22% del monto total de venta en el período 2000/2007.

El precio más elevado se presenta en las ventas de hasta 100 hectáreas, alcanzando un promedio por hectárea de US$ 1.013, 33% por encima del promedio general.

Al analizar las operaciones por zonas geográficas, el informe de DIEA indica que Paysandú fue el departamento con más superficie vendida, 530.000 hectáreas, lo que equivale al 44% de su área agropecuaria.

El monto total de ventas se registró en Río Negro con US$ 489 millones, lo que representa el 13% del total vendido en el período 2000/2007. Río Negro, Soriano y Paysandú, son los departamentos que concentran el mayor número de tierras vendidas, mientras que en el otro extremo se encuentran Durazno, Tacuarembó y Cerro Largo.

Por nacionalidad. En el análisis por nacionalidad y condición jurídica de quienes compraron y vendieron campos en el período 2000/2007, el informe de DIEA indica que casi 3,7 millones de hectáreas, el 75% del total, fueron vendidas por uruguayos.

Por otra parte, 2.782 millones de hectáreas, más de la mitad del área vendida en el período, fue adquirida por compradores cuya nacionalidad se desconoce por no corresponder a una persona física y entre los que se
ubican mayoritariamente las sociedades anónimas.

Al comparar datos, se advierte que las personas físicas compraron aproximadamente 1,7 millones de hectáreas menos de las que vendieron, mientras que las personas jurídicas adquirieron 1,7 millones de hectáreas más.

Al introducir la incidencia del índice Coneat en la compraventa de tierras, en ninguno de los años analizados el promedio de este índice supera el valor 100 y en los últimos tres años se registran los menores valores Coneat promedio de las tierras vendidas.

A su vez la venta de tierras con índice Coneat superior a 140 sólo alcanza el 12% del área total vendida.

Beneficio para los tamberos

El ministro de Economía, Danilo Astori, justificó la inclusión de beneficios tributarios para los productores lecheros -que podrán deducir del IRAE el arrendamiento de campos o en caso de tributar Imeba, tendrán una tasa menor- porque "la producción lechera tiene su principal limitación en la disponibilidad de tierra". El ministro expresó en la
Comisión de Hacienda de Diputados el miércoles que "dado los cambios que están operando en el país, la tierra está sometida a una situación de competencia creciente y esto no es más que un estímulo para una producción que encuentra especialmente límites en la disponibilidad de tierra", afirmó. Según Astori se defiende "un sector estratégico de la producción nacional, sobre todo en esa contienda que con respecto al uso de la tierra hay entre lechería y agricultura".

Agricultores preocupados por el proceso de extranjerización

Productores de Colonia plantearon al ministro de Ganadería, Ernesto Agazzi, su preocupación por el fuerte proceso de extranjerización de la tierra que se da en ese departamento. Además, mostraron su inquietud por
la posible erosión de la tierra generada por los procesos de cultivo que manejan los pools de siembra extranjeros.

El encuentro fue ayer en la Sociedad de Fomento Rural de Colonia Valdense al que concurrieron cerca de 40 delegados de gremiales del departamento. Agazzi y técnicos del ministerio fueron a presentar la nueva política sobre manejo de suelos. Cuando se le planteó el proceso de extranjerización, Agazzi destacó que en esa zona las tierras fueron compradas también por personas de otros países en referencia a italianos y suizos que se afincaron originalmente. El ministro volvió a hablar sobre el proyecto que prohíbe la venta a extranjeros de las tierras ubicadas sobre la frontera pero no indicó cuándo será elevado al Parlamento. Algunos productores manifestaron su preocupación por la idea del Ministerio de pedir planes de siembra. Se teme que el proceso de
análisis no sea rápido y que en ese lapso el productor tenga que ir a otro cultivo.

Fuente: http://www.elpais.com.uy/08/08/16/pecono_364155.asp