Haciendo balance y mirando el futuro

El que termina, ha sido un año cargado de trabajo y expectativas. A la hora de hacer un balance, desearíamos poder hablar de una disminución del uso de agrotóxicos y de la eliminación de cultivos transgénicos. Lamentablemente no podemos. Cada día se usan más y más agrotóxicos, y la no introducción de nuevos cultivos transgénicos que se dio en este año se parece mucho a la calma que precede la tormenta.

Sin embargo, no todo ha sido negativo. Al mismo tiempo que se profundiza un modelo de producción que nos aleja del Uruguay Natural que muchos deseamos, crecen y se fortalecen las experiencias alternativas que podrían llevarnos por otro camino. Lentamente, pero sin pausa, aumenta el número de productores y consumidores que apuestan a otros modos de producción.

En cuanto a agrotóxicos

El 2007 ha sido un año durante el cual el uso de agrotóxicos ha seguido creciendo de modo alarmante. Según estadísticas del MGAP (*), las importaciones de agrotóxicos realizadas durante el primer semestre del año fueron, en valor, un 55% superiores a las del mismo período del año pasado. Este aumento de lo que se pagó, se debe a un incremento del 25% del volumen importado y de un 24% en su precio promedio. Esto es, se importan cada vez más agrotóxicos, y estos son cada vez más caros.

El fortísimo crecimiento que desde hace casi 10 años se observa en las importaciones de agrotóxicos tiene una explicación evidente: la expansión de los cultivos de soja transgénica. Los agrotóxicos –herbicidas, insecticidas, funguicidas- asociados a su cultivo son los que más se importan. Este hecho se desprende claramente al analizar las estadísticas oficiales y es reconocido por las propias autoridades del ministerio.

Entre las diferentes clases de agrotóxicos, los herbicidas son por lejos, los más importados. Durante el período citado, ingresaron al país 5.500 toneladas de formulados herbicidas. Casi el 90% se corresponde al glifosato, usado ampliamente en los cultivos de soja transgénica.

El Ing. Agr. Marcelo Bonilla, de la DGSA (Dirección General de Servicios Agrícolas) en sus “Comentarios a las Importaciones de Fitosanitarios 1er semestre 2007” sostiene:

“... entre los funguicidas, que mantienen su segundo lugar, crece la importancia de las sustancias del grupo de los triazoles, por su uso predominante en el cultivo de soja. También dentro de los insecticidas, junto al tradicional aceite mineral, crece la importancia de aquellos de uso preferente en soja.” (**)

Los beneficios que a la sociedad en general le ha implicado la expansión del cultivo de soja son más que dudosos, y las consecuencias negativas son evidentes. En lo que tiene que ver con la aplicación masiva de agrotóxicos las cifras son absolutamente contundentes: cuanta más soja, más contaminación.

Tampoco podemos dejar de lado el crecimiento del uso de agrotóxicos asociados a la forestación. Una amplia gama de productos que se utilizan en toda la cadena productiva forestal; desde los viveros hasta la eliminación de los rebrotes de los árboles cosechados.

En cuanto a transgénicos

Uruguay esta muy próximo a establecer un nuevo marco legal que regulará entre otras cosas el uso de cultivos transgénicos en el país. La comisión Interministerial encargada de elaborar una propuesta en ese sentido, y que sustituyó al Comité Nacional de Bioseguridad, ya ha anunciado los aspectos más sustantivos de esa nueva legislación. Uruguay abrirá sus puertas al ingreso de nuevas variedad de cultivos transgénicos que se sumarán a las ya autorizadas en el país (Maíz Mon 810 y BT 11 y soja RR). El Poder Ejecutivo ha descartado el que para buena parte de la sociedad civil y los productores orgánicos sería el mejor camino: la prohibición de cultivos transgénicos.

El 2008 será el año durante el cual se definirán las regulaciones y normativas a las que estarán sujetas las nuevas variedades transgénicas que se quieran introducir. Ese proceso de definición estará sin dudas sujeto a las presiones de la industria, que buscará las regulaciones que menos interfieran con sus negocios. A todos aquellos que rechazamos los cultivos trasgénicos, nos aguarda entonces un año en el que debemos presionar en sentido opuesto al de las transnacionales semilleras y de agrotóxicos, y procurar que las regulaciones de bioseguridad sean lo más estrictas posibles.

Pero no todo es oscuro ...

Este fue el año en el que se realizó el 1er Encuentro Nacional de Agroecología del Uruguay (***). Organizado por la Red de Agroecología del Uruguay, el Encuentro fue todo un éxito. Productores de todo el país, que producen de forma agroecológica o están en camino de hacerlo, intercambiaron experiencias y renovaron su entusiasmo.

La agroecología en el Uruguay tiene un largo camino por recorrer. Creemos que debería estar mucho más apoyada de lo que está, particularmente por las autoridades del país. Desde su lugar, es lo que hizo la Biblioteca Nacional, al sumarse al proyecto de reedición electrónica de las “Observaciones sobre Agricultura” de Pérez Castellano.

Nuestro país tiene condiciones únicas para ser un Uruguay realmente Natural. ¡Ya quisieran muchos países del mundo contar con nuestras riquezas!

Mirando al futuro

Mirando al futuro, creemos que la estrategia es clara: oponerse con firmeza a lo negativo y sumar esfuerzos potenciando las alternativas. Seguir trabajando, y mucho, para transformar en realidad el deseo de todos aquellos que creemos que otro mundo es posible.

RAPAL Uruguay - Diciembre 2007

Referencias

(*) http://chasque.apc.org/dgsa/profit/Archivos/resumenjun07.xls
(**) http://chasque.apc.org/dgsa/profit/Archivos/comentariosjun07.doc
(***) http://agroecologiauruguay.com/