Uruguay: Compromiso sectorial en Defensa del Ambiente
Reproducido de El Observador, 22 de setiembre de 2006

Se trata de un programa para la “determinación de residuos de agroquímicos en suelo, agua y grano en distintos sistemas de producción de arroz”.

El directivo de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), Tabaré Aguerre, destacó la importancia del convenio suscrito con varias instituciones para la aplicación del programa “Determinación de Residuos de Agroquímicos en Suelo, Agua y Grano en Distintos Sistemas de Producción de Arroz”.

El acuerdo que fue formalizado en el marco de la Expo Prado 2006 fue firmado por el INIA, la Gremial de Molinos Arroceros, el LATU, el MGAP, la UDELAR y ACA. El estudio verificará científicamente el uso de buenas
prácticas agrícolas en los cultivos arroceros y eso se considera clave para ingresar a los mercados con mayores exigencias en esta materia, dijo Aguerre.

Según el ejemplo mencionado en el proyecto, en el 2004 el país importó 67% más de fertilizantes y gastó 90% más en importaciones de herbicidas, con respecto a 2001. Considerando esta situación el incremento general de la producción agropecuaria y su creciente importancia, es necesario introducir una dimensión ambiental a la actividad para que sea sostenible.

Objetivos del proyecto
Conocer el estado actual de la producción de la producción de arroz en el país en cuanto a su relación con el ambiente, mediante el estudio de la existencia de residuos de agroquímicos en el suelo, agua y grano.
Determinar la existencia de residuos de agroquímicos en el Río Cebollatí.

Identificar o desarrollar indicadores que caractericen los sistemas de producción en cuanto a utilización de agroquímicos .

Elaborar un protocolo para el estudio de residuos de agroquímicos del suelo, agua y grano y generar antecedentes para la elaboración de un manual de buenas prácticas agrícolas para el cultivo.

Estrategias que determinan los residuos en agua y suelo antes de la siembra, durante el ciclo del cultivo y después de la cosecha, considerando la frecuencia del cultivo en los últimos treinta años, distintas topografías y formas de riego asociadas, suelos, texturas diferentes y ubicación dentro de la rotación.

Se realizarán además determinaciones en muestras de grano tomadas en la cosecha en los sitios determinados y en el río Cebollatí durante los meses que dure el cultivo y previo a la zafra de arroz, según informaron los directivos de las gremiales.