Día Mundial de la salud - Producción agrícola y cambio climático

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En 1948, la Primera Asamblea Mundial de la Salud propuso que se estableciera un «Día Mundial de la Salud» para conmemorar la fundación de la Organización Mundial de la Salud. Desde 1950, el Día Mundial de la Salud se viene celebrando cada 7 de abril y este año se centrará en la necesidad de proteger la salud de los efectos negativos del cambio climático.

Agricultura y cambio climático

El clima está cambiando globalmente y esto es considerado como uno de los problemas ambientales más graves que enfrenta la humanidad. El cambio climático se origina en la concentración de los llamados gases de efecto invernadero en la atmósfera, que lleva al calentamiento del planeta.

De acuerdo a la FAO, la agricultura aporta más del 20 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero generados por actividades humanas. Tales emisiones resultan del modelo de agricultura impulsado durante los últimos 35 años, basado en el uso intensivo de maquinaria, agrotóxicos, fertilizantes químicos y sistemas de riego. (1)

En nuestro país, ese modelo agrícola se ha incrementado sustancialmente en los últimos 10 años, con el aumento explosivo del cultivo de soja transgénica, asociado al uso masivo de sustancia químicas como agrotóxicos y fertilizantes, que resultan en la destrucción de nuestras tierras, agua y la salud de la gente.

Salud y agrotóxicos

Es decir, que dicho modelo agrícola no solo contribuye al calentamiento global, sino que también afecta a la gente. Nuevos conocimientos científicos acerca de los impactos en la salud y en el desarrollo de las personas están relacionados a sustancias químicas sintéticas. Esta relación es altamente inquietante, ya que existe una tendencia al aumento del porcentaje de las enfermedades crónicas y las incapacidades físicas y mentales vinculadas a tales productos químicos.

Si bien algunos agrotóxicos han sido prohibidos (como es el caso del DDT), todavía se siguen usando en Uruguay numerosas sustancias peligrosas, tales como Lindano, Endosulfán, Metamidofos, Paraquat, Clorpirifos, Mancozeb, PCB y muchos otros. Estas sustancias han sido asociadas con una serie de enfermedades como cáncer mamario y testicular, problemas reproductivos, endometriosis y reducción de fertilidad, malformaciones, abortos espontáneos, dificultades en el aprendizaje, enfermedades neurológicas como autismo, esquizofrenia, Parkinson y Alzaheimer, desórdenes metabólicos, incluyendo diabetes y obesidad.

Al mismo tiempo, nuevos conocimientos científicos advierten sobre efectos en la salud de tales sustancias químicas incluso en dosis extremadamente pequeñas, pudiendo manifestarse la enfermedad en la vida adulta, habiendo tenido como origen la exposición a las mismas en la vida intrauterina. (2)

Cambios climáticos en Uruguay

El clima está cambiando en todo el planeta y ello ya se evidencia en Uruguay. En el territorio nacional se comprueba un gradual pero persistente aumento de la temperatura, del nivel del mar y de las lluvias con respecto a comienzos del siglo XX.

El país enfrenta el desafío de estar mejor preparado para el cambio climático, que entre otras cosas implicará el aumento de la variabilidad climática y de la frecuencia e intensidad de eventos extremos como sequías, inundaciones, olas de calor, fríos intensos y tormentas o huracanes.

Es decir, que el modelo agrícola predominante no solo es una de las causas del cambio climático, sino que a su vez está expuesto al mismo.

Vulnerabilidad en el sector agropecuario

De acuerdo a especialistas, en las últimas dos décadas se han manifestado reducciones en los rendimientos de los cultivos a causa de las temperaturas más altas, el acortamiento de la estación de crecimiento y aumentos en la presión de plagas y enfermedades que afectan a los cultivos.

Sequías, inundaciones y exceso de agua en el suelo, así como heladas y granizadas, han generado importantes pérdidas económicas al sector agropecuario del país.

Claro está que el sector agropecuario, es uno de los que más depende del clima, por lo que lo ideal es tener sistemas productivos menos vulnerables a los riesgos climáticos. Una de las estrategias de adaptación frente al cambio climático es apostar a la disminución de la vulnerabilidad y a aumentar la capacidad de recuperación de los agroecosistemas.

Un día para reflexionar

La base de la salud está en una alimentación sana, libre de agrotóxicos y transgénicos. En el marco del cambio climático, la seguridad alimentaria dependerá en gran medida de la diversidad agrícola, que asegure la producción de alimentos frente a eventos climáticos extremos.

El Día Mundial de la Salud es una oportunidad para reflexionar acerca de la necesidad de cambiar de rumbo y de promover un modelo agrícola diferente, basado en la producción de alimentos naturales y de calidad a partir de agroecosistemas diversos y resistentes. La salud y la alimentación de la gente así lo requieren.

Fuentes:
(1) http://www.fao.org/docrep/005/Y4137S/y4137s07.htm
(2) http://www.chemicalshealthmonitor.org

RAPAL Uruguay
7 Abril 2008