21 de setiembre:
Día Internacional contra los
Monocultivos de Árboles

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frente al modelo forestal

El Día Internacional en el sitio web
del Grupo Guayubira

 

Comunicado de prensa de RAP-AL Uruguay

El domingo 21 de setiembre es el Día Internacional contra los Monocultivos de Árboles. Organizaciones e individuos del mundo entero se oponen a la expansión de los monocultivos de árboles a gran escala.

Los monocultivos de árboles comienzan en los viveros forestales. Las condiciones de trabajo que allí se encuentran son un motivo más para adherir a este día.

En agosto de 2007, se dieron a conocer los resultados de una investigación llevada a cabo por RAPAL Uruguay, sobre las condiciones de trabajo y el uso de agrotóxicos en dos viveros forestales del país. (*)

La investigación se centró en los viveros de las dos mayores empresas que realizan plantaciones de eucaliptos en Uruguay: Eufores (Ence-España) y FOSA (Botnia-Finlandia), certificadas con el sello del Forest Stewardship Council (FSC).

A un año de haber sido publicada esa investigación, interesa saber si ha habido soluciones a los problemas identificados.

- El estudio mostró que la gran mayoría de los trabajos eran tercerizados, lo que implicaba inseguridad laboral además de generar competencia entre los trabajadores para lograr ser contratados directamente por la empresa. Además, sin importar el grado de especialización de los trabajadores, todos eran contratados y remunerados como “peones comunes”.

- En relación a las mujeres embarazadas en ambos viveros se constató que se veían obligadas a salir de licencia pre-natal entre los 4 y 6 meses de embarazo. Ninguna había podido seguir trabajando hasta los 7 meses y medio de embarazo, que es el plazo considerado normal. Esto se debía a “razones de salud” y por trabajar en condiciones poco aptas: temperaturas que pueden llegar arriba de 40 grados y/o estar sentadas o paradas durante largas horas.

- En relación a la salud, las mismas afecciones se repetían en ambos viveros: alergias en la piel, ojos e hipertensión. De los niños nacidos de madres trabajando en los viveros el 90% sufrían de alergias, espasmos y problemas de asma.

En ambos viveros la aplicación de agrotóxicos (en particular de funguicidas) se realizaba en forma casi permanente, por lo que los trabajadores estaban constantemente expuestos a los efectos asociados a la toxicidad de los productos aplicados, y a que los efectos residuales de los mismos se fueran acumulando en sus organismos.

La investigación concluía que estas dos empresas certificadas no demuestran para nada ser “ambientalmente apropiadas, socialmente beneficiosas y económicamente viables” (tal como lo define el mandato del FSC). Por contrario; usufructúan de este sello a costa del trabajo y de la salud de los trabajadores y del medio ambiente de tod@s los uruguay@s.

Un año después: de la subcontratación a la contratación directa

El principal cambio tiene relación con el tema de la tercerización del trabajo. A partir de julio de este año, en la empresa EUFORES no existen más trabajadores subcontratados. Según la información recabada por trabajadores de FOSA, a fines de este año esa empresa estaría planeando hacer lo mismo que EUFORES, o sea eliminar el sistema de tercerización. Si bien no se tiene certeza acerca las razones que motivaron este cambio de política, la respuesta dada por EUFORES a los trabajadores es que “este sistema es económicamente más rentable”.

Este cambio, aparentemente positivo, no está siendo sin embargo tan positivo para l@s trabajador@s. De los 70 trabajadores subcontratados que trabajaban en el vivero, 20 están ahora en una bolsa de trabajo y hasta la fecha no han sido llamados a cumplir ninguna labor, ni dentro ni fuera del vivero. La empresa se ha comprometido a mantenerlos en la bolsa de trabajo hasta diciembre. En definitiva 20 trabajadores parecen haber quedado cesantes.

En cuanto a los 50 restantes, la empresa aún no los ha contratado, sino que los ha tomado a prueba por 90 días; si logran pasar la prueba serán contratados definitivamente.

Llama poderosamente la atención el hecho de que los 50 trabajadores que están ahora contratados “a prueba” llevaban trabajando en el vivero entre uno y tres años y medio bajo el sistema de subcontratación. ¿Cómo es posible que durante todo ese tiempo la empresa no haya podido evaluarlos como trabajadores?

Quizá la respuesta se encuentre más en el tema de la sindicalización que en de la responsabilidad y capacidad laboral de los trabajadores. Un indicio en ese sentido es el hecho de que EUFORES le ofreció dinero a una de las sindicalistas, que trabaja hace varios años en el vivero, para que se retire. Ésta ha rechazado la oferta y ha recibido comentarios ofensivos por parte de representantes de la empresa hacia el movimiento sindical. ¿Será que la empresa quiere asegurarse que no haya militantes sindicales en el vivero y de esa manera desarticular la sindicalización de los trabajadores? ¿A eso apuntará este período de trabajo “a prueba”?

Un paso insuficiente

El que las empresas eliminen (EUFORES) o piensen eliminar (FOSA) el sistema de subcontratación y que los trabajadores pasen a ser contratados directamente por la empresa es sin duda un paso adelante. Sin embargo, en el caso de EUFORES ello ha sido un paso atrás para los 20 trabajadores que quedaron cesantes y ha generado una situación de inseguridad laboral para los 50 contratados por un periodo de prueba de tres meses.

Al mismo tiempo, poco o nada parece haber cambiado en lo que respecto a los demás problemas identificados en el informe de RAPAL del año pasado. El uso masivo de agrotóxicos continúa provocando problemas de salud a los trabajadores y contaminación ambiental. El único cambio parece haber sido que los trabajadores de FOSA deben ahora usar guantes permanentemente. Si bien en FOSA se llevó a cabo un relevamiento de la salud de los trabajadores, lo cierto es que aún no se ha informado acerca de los resultados.

También en el caso de FOSA, las autoridades del Departamento de Salud Ambiental y Ocupacional del Ministerio de Salud Pública asignaron tres inspectores para trabajar en el vivero de FOSA. Dicho trabajo se llevó a cabo durante cierto tiempo hasta que lamentablemente, los inspectores debieron asumir otras tareas. Sin embargo, hubo atención médica hacia los trabajadores y se formularon recomendaciones que debían de ser tomadas en cuenta por la empresa, como por ejemplo la instalación de duchas y vestuarios en el vivero. Hasta la fecha esto no se ha cumplido y las condiciones siguen incambiadas en ese sentido.

En el Día Internacional contra los Monocultivos de Árboles, RAPAL considera importante visibilizar la situación de los trabajadores que desarrollan tareas en los viveros, donde las empresas se proveen de los millones de plántulas que darán luego lugar a sus grandes monocultivos.

(*) http://webs.chasque.net/~rapaluy1/agrotoxicos/Uruguay/Viveros.pdf

RAPAL Uruguay

Setiembre 2008