Plantas de celulosa que utilizan dióxido de cloro emiten dioxinas y furanos: la evidencia chilena

En febrero del 2004 empieza a funcionar una planta de celulosa en la provincia de Valdivia, Chile. A 30 kilómetros aguas abajo donde la planta descarga sus efluentes se encuentra un santuario de la naturaleza conocido mundialmente, lugar donde se hospedaban miles de cisnes de cuello negro. A pocos meses de estar funcionando la planta los cisnes empiezan a morir. Los científicos y gente de la zona buscan explicaciones por estas muertes, que obviamente vinculan a la planta de celulosa.

Es importante saber que la planta de celulosa de Valdivia utiliza el sistema de blanqueo con dióxido de cloro con tecnología finlandesa de última generación. Es decir el mismo sistema que se estaría utilizando en las dos plantas que instalarían sobre el río Uruguay en Fray Bentos.

El Servicio Agrícola y Ganadero de Chile llevó a cabo un análisis de concentración de dioxinas y furanos policromados en tejidos de cisnes de cuello negro (“Estudio sobre origen de mortandades y disminución poblacional de aves acuáticas en el Santuario de la naturaleza Carlos Anwandter en la provincia de Valdivia”). Este estudio se llevó a cabo por un laboratorio en EE UU, y los resultados fueron divulgados por la Universidad Austral de Chile el 18 de abril del 2005.

Los análisis muestran presencia de dioxinas y furanos policorados. Cabe mencionar que estos análisis fueron hechos en muslos de los cisnes y no en tejidos grasos donde se sabe que las dioxinas tienden a concentrase a mayor escala. O sea, que los niveles hallados de estas sustancias orgánicas persistentes altamente tóxicas, hubiesen sido aún más elevados si estos hubiesen sido analizados en tejidos grasos.

Lo anterior tiene una enorme relevancia para el debate instalado en Uruguay acerca de las plantas de celulosa. La empresa Botnia ha manifestado reiteradamente que el proceso de blanqueo con dióxido de cloro no genera dioxinas ni furanos. El caso chileno documentado muestra exactamente lo contrario. Es hora de que nuestro gobierno deje de creer en las falsedades de las empresas, acepte la realidad, y tome medidas al respecto.

En el día de hoy se hizo entrega al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial Y Medio Ambiente y a la Dirección Nacional del Medio Ambiente, copia del informe enviado desde Chile.

RAP-AL Uruguay
10 de noviembre 2005