Residuos
de agrotóxicos en la comida: el derecho a la información
En un trabajo coordinado del Mercado
Modelo, el Instituto de Bromatología de la Intendencia de Montevideo
y la Facultad de Agronomía, durante el período octubre
2002 - setiembre 2005 se hicieron tres estudios sobre residuos de agrotóxicos
en frutas y verduras.
Según nota periodística
publicada en el suplemento Que Pasa en abril 2006, las tres investigaciones
dieron resultados diferentes. La primera, realizada entre octubre de
2002 y agosto de 2004 en 191 frutas y verduras, mostró que un
7% tenía residuos que superaban el límite sanitario establecido
por el Codex Alimentarius, elaborado por la organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO),
y la Organización Mundial de la Salud. El 65% tenía al
menos un residuo de agroquímico por debajo o en el límite
máximo permitido y en 28% no se detectaron residuos.
El estudio eligió las frutas
que pueden presentar un mayor riesgo para el consumidor: manzanas, duraznos,
frutillas, ciruelas, uvas y peras. En las hortalizas la investigación
se concentró en los tomates y en menor medida en lechugas, papas,
zapallos, zanahorias y espinacas.
Los resultados más preocupantes
se dieron en duraznos, tomates de invernáculo, lechugas y manzanas,
en los que se encontraron residuos de plaguicidas por encima del límite
establecido. De un total de 30 duraznos analizados, en siete, un 23,3%,
había más residuos de los permitidos; también los
había en el 10,5% de los 38 tomates de invernáculo elegidos,
a diferencia de los cultivados en el campo donde no se encontraron residuos
no permitidos. Tres de las 20 lechugas analizadas presentaron niveles
por encima del margen y también una de las 34 manzanas estudiadas.
El resto de las frutas y verduras no contenían residuos considerados
peligrosos.
La segunda investigación se hizo
entre setiembre de 2004 y mayo de 2005 en 129 frutas y verduras. Las
frutas que se priorizaron fueron manzanas, duraznos, frutillas, peras,
uvas, bananas, ciruelas y membrillos. En las hortalizas se analizaron
zanahorias, lechugas, tomates, morrones, choclos y berenjenas.
En el 3% del total se encontraron restos
de plaguicidas que superaban lo permitido; en el 70% había residuos
por debajo o en el límite y en el 27% restante no había
residuos. El 14% de los 21 duraznos elegidos y 3% de las 38 manzanas
tenían niveles mayores que los permitidos. El resto de las frutas
y verduras no superaba el límite del Codex.
Después de la presentación de estos dos estudios no hubo
respuestas ni del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca
ni de Salud Pública, dijo Fernando Gemelli, Ing. Agr. jefe del
área comercial del Mercado Modelo. Y sintetizó: "hay
muchos debes en el tema de los plaguicidas".
Continúa la nota diciendo que
en la última investigación (entre marzo y setiembre de
2005) se analizaron 181 frutas y verduras y no se detectaron residuos
que superasen el límite establecido, aclarando que los resultados
no eran los definitivos, porque no había datos sobre duraznos
que es la fruta más preocupante en este aspecto.
Finalmente,
el artículo termina diciendo que, sobre los últimos resultados
Gemelli, prefirió no decir en qué frutas u hortalizas
se habían encontrado residuos de agrotóxicos y tampoco
las comparó con los análisis anteriores. Sin embargo considera
un avance que por primera vez se estén analizando muestras durante
todo el año y que, además, se esté instrumentando
un procedimiento con la Junta Nacional de la Granja, para procurar que
los productores a los que corresponden las muestras con residuos no
permitidos conozcan esa información. Antes, en general, el productor
no se enteraba. (1)
Que
ha pasado desde setiembre del 2005
Desde esta fecha no habido información
alguna sobre la ingesta o no de residuos de agrotóxicos que hacemos
o podríamos estar haciendo diariamente los consumidores. Lo que
sí se sabe es que existe un uso de masivo de agrotóxicos,
tanto en hortalizas como en frutas, y más aún, de sustancias
que no están permitidas para ese uso. La variedad de herbicidas,
funguicidas, insecticidas y acaricidas es amplia y sus impactos tanto
en la salud humana como en el medio ambiente son extensamente conocidos.
A modo de ejemplo, de acuerdo a la Guía
para la protección y fertilización vegetal (SATA) en el
cultivo del tomate se recomienda la utilización de 34 funguicidas,
7 herbicidas, 44 insecticidas y acaricidas; en el cultivo de lechuga
9 funguicidas, 4 herbicidas, 10 insecticidas y en el cultivo de manzana
40 funguicidas, 9 herbicidas y 36 insecticidas.
Existen alrededor de 30 agrotóxicos
usados en Uruguay que están prohibidos o rigurosamente restringidos
en la Unión Europea, como es el caso del insecticida endosulfan
y otras tantas sustancias que son altamente peligrosas y no están
prohibidas en la Unión Europea y tampoco en Uruguay, como el
insecticida fipronil (de uso restringido en algunos países europeos).
Con todo este coctel de venenos permitidos y utilizados en nuestro país,
los consumidores no tenemos el derecho a saber lo que ingerimos diariamente.
Los
análisis se hacen, pero los resultados no se divulgan
Uno podría pensar que la razón
por la que la población no está enterada de si consumimos
residuos de agrotóxicos en nuestras frutas y verduras ingeridas
diariamente es porque no se están realizando análisis.
Sin embargo, eso no es así, ya que hace años que tales
análisis se vienen haciendo. A pesar de ello, una funcionaria
de la Dirección General de Servicios Agrícolas consultada
sobre el tema por RAPAL en diciembre del 2009 respondió que no
se hacían tales análisis en el país.
Al ser consultado a fines de diciembre,
el Ing. Agr. Fernando Gemelli acerca de las razones por las que no se
conocen los resultados de los análisis de frutas y verduras,
respondió que era “una política del Mercado Modelo”
y que los análisis continúan y son realizados por el área
de Bromatología de la Intendencia de Montevideo. Agregó
que si estamos tan interesados en tener conocimiento de residuos en
frutas y hortalizas, RAPAL Uruguay debería hacer los análisis
correspondientes.
¿Y
la defensa del consumidor?
“El Área de Defensa del
Consumidor dependencia de la Dirección General de Comercio del
Ministerio de Economía y Finanzas y tiene como misión
lograr el equilibrio en las relaciones de consumo, procurando mayor
información y transparencia en el funcionamiento del mercado,
eliminando los posibles abusos del sistema.”
De acuerdo al manual publicado recientemente
por esta área, describe las Obligaciones de los proveedores:
“Tratándose de productos o servicios que impliquen un riesgo
o sean nocivos para la salud o seguridad de los consumidores o usuarios,
los proveedores deberán informar en forma clara y visible sobre
su peligrosidad o nocividad.”
Al considerarse éste un tema
de salud y seguridad del consumidor relevante, se consultó a
“Defensa del Consumidor” (diciembre 2009) si existía
información en relación a análisis sobre residuos
de agrotóxicos en frutas y verduras. Lamentablemente, no fue
posible obtener información clara y fehaciente, ya que las personas
del área no están en conocimiento del tema, pero quedaron
en que el abogado responsable se comunicaría con nuestra institución
(a la fecha de este informe éste aún no se ha comunicado
con RAPAL).
Es importante resaltar que el Artículo
6 de la Ley 17.250 dice que “Son derechos básicos de consumidores:
a) La protección de la vida, la salud y la seguridad contra los
riesgos causados por las prácticas en el suministro de productos
y servicios considerados peligrosos o nocivos”.
Área
de Bromatología de la Intendencia de Montevideo
Esta dependencia no ha dejado de realizar
análisis de frutas y verduras que ingresan al Mercado Modelo
y los resultados son difundidos a organismos relevantes. Sin embargo,
los consumidores que ingerimos esos alimentos no tenemos la posibilidad
a enterarnos de lo que consumimos, porque tales informes no se dan a
conocer públicamente.
A mediados de diciembre, la Intendencia
de Canelones organizó las Primeras Jornadas de Seguridad Alimentaria,
en las que estuvieron presentes distintos técnicos y especialistas
en el tema. En este evento se dieron a conocer los últimos “Hallazgos
de residuos de plaguicida en frutas y hortalizas”, realizados
en el Laboratorio de Bromatología de la Intendencia de Montevideo.
Sin embargo, el público sigue
sin ser informado sobre un tema tan importante como éste. Los
impactos del consumo de residuos de agrotóxicos no están
restringidos a unos pocos, sino que todos padecemos o padeceremos en
un grado u otro los provocados por estas sustancias, por lo que el consumidor
tiene derecho a saber lo que consume.
Dado que la Intendencia de Montevideo
cuenta con una página web, ¿no sería posible divulgar
los resultados de los análisis? Al menos así los consumidores
podríamos reclamar y demandar un mayor control en el uso de agrotóxicos
y reindicar nuestro derecho a la información y a comer sano.
Fuentes:
(1) Suplemento el Que pasa 1 de abril 2006
(2) http://www.rapaluruguay.org/agrotoxicos/Prensa/Trabajo_lista_agro_031209.pdf
María
Isabel Cárcamo
Enero 2010